El interiorismo es mucho más que estética, mucho más. El diseño influye en nuestro estado de ánimo, en cómo descansamos, trabajamos e incluso en cómo nos relacionamos con los demás.
Diseñar desde la emoción implica entender que los materiales, colores, luz o distribución tienen un impacto psicológico y sensorial que va más allá de lo visual. Como interiorista considero que cada proyecto debe partir de una pregunta clave: ¿qué queremos sentir en este espacio?
Cómo el diseño influye en el estado de ánimo: la psicología del espacio
¿Por qué unos entornos nos hacen sentir bien y otros no? Nuestro cerebro responde constantemente al entorno. La luz natural, los colores, las proporciones o el nivel de ruido influyen en nuestro sistema nervioso. Un espacio mal planteado puede provocar estrés, cansancio o sensación de caos. Un diseño más consciente transmite calma, seguridad y bienestar.
Algunos ejemplos psicológicos claros de la relación entre espacio y emoción:
- Los espacios oscuros y mal iluminados aumentan la sensación de fatiga.
- Las distribuciones cerradas generan sensación de encierro o falta de control.
- Los materiales fríos y excesivamente duros transmiten incomodidad y distancia.
Colores, materiales y texturas: un lenguaje emocional
Los colores no son inocuos: los tonos suaves y naturales se asocian a la calma y el equilibrio, mientras que los saturados o mal combinados generan sobreestimulación.
Ocurre lo mismo con los materiales: madera, textiles naturales y piedra dan sensación de cercanía y comodidad, algo que las superficies excesivamente artificiales no pueden conseguir.
En un proyecto que tienen en cuenta que el diseño influye en nuestro estado de ánimo se tienen en cuenta aspectos como:
- La combinación equilibrada de colores según el uso del espacio.
- La elección de materiales agradables al tacto y visualmente cálidos.
- El uso de texturas que aporten profundidad sin recargar.
La importancia de la luz para el bienestar
La iluminación es uno de los factores más importantes para el estado de ánimo. La luz tiene que ser suficiente y acompañarlos a lo largo del día. La planificación lumínica permite:
- Crear ambientes relajantes en los espacios de descanso.
- Favorecer la concentración en las zonas de trabajo.
- Acompañar los ritmos naturales del cuerpo.
Un interiorismo bien pensado entiende la luz como herramienta emocional además de funcional.
Diseñamos espacios que se adaptan a las personas
Las soluciones estándar no tienen por qué encajar con todo el mundo. Cada persona vive los espacios de manera distinta, por eso es fundamental escuchar, observar y entender los hábitos, rutinas y necesidades de cada cliente antes de ponernos a diseñar.
En proyectos de interiorismo en Boadilla del Monte, por ejemplo, es habitual trabajar con viviendas unifamiliares donde buscamos el perfecto equilibrio entre estética, funcionalidad y bienestar emocional. Diseñar desde esa emoción significa crear espacios que se sientan propios y alineados con quienes los habitan
El diseño influye en nuestro estado de ánimo, además de verse mejor, vivirse mejor e influir en el descanso, la productividad, las relaciones y la sensación de bienestar. Contar con LC Interiores te permitirá disfrutar de entornos coherentes, funcionales y adaptados a tu forma de vivir.

